jueves, 25 de agosto de 2016

Curso sexual vaticano: perplejidad en aumento


Francisco impulsará en Jerusalén la Nueva Religión Mundial


Los obispos sobornados fueron elegidos por Francisco

Digamos que Cupich y McElroy fueron, efectivamente, sobornados por Soros, pero estos prelados ya ejercían su “ultra izquierdismo" y clara heterodoxia desde hacía tiempo. Por tanto, Francisco sabía, cuando los nombró para las diócesis de Chicago y san Diego respectivamente, a quiénes elegía y cómo pensaban, coincidiendo así en el mismo propósito de corromper a la Iglesia que el multimillonario Soros. Que cada uno saque sus consecuencias.
Cupich, como obispo de Spokane, Washington, pidió que los sacerdotes y seminaristas de su diócesis que no participaran en las vigilias de oración de los 40 Días por la Vida en el exterior de los centros de aborto.
En agosto de 2015, cuando salieron a la luz los videos exponiendo la venta de partes y órganos de los bebés abortados por parte de Planned Parenthood , Cupich escribió que el desempleo y el hambre son tan atroces como matar a los niños en el vientre materno.
Cupich ha contradicho abiertamente la ley canónica católica en dar la comunión a los que están en un estado de pecado mortal. Poco después de su nombramiento como Arzobispo de Chicago, Cupich dijo que el dar la comunión a los políticos pro-aborto puede ser una buena cosa. Canon 915 del Código de Derecho Canónico da instrucciones a los que son "conscientes de pecado grave"  que se abstengan de recibir la Santa Comunión.
En el 2015 Sínodo sobre la Familia, Cupich dijo que es permisible a parejas del mismo sexo y divorciados vueltos a casar que reciban la Santa Comunión, de acuerdo con su conciencia.

The Catholic Herald.UK 
Francisco, a principios de julio, nombró al Arzobispo Blase Cupich de Chicago para la Congregación  más importante del Vaticano para los Obispos. En efecto, el prelado fue nombrado para ayudar a dar forma a la próxima generación de obispos de los Estados Unidos y en todo el mundo.

La Congregación para los Obispos se compone de aproximadamente 30 altos prelados de todo el mundo, y es el órgano que formula las recomendaciones para los nombramientos de nuevos obispos al Papa. Aunque la decisión final es siempre del pontífice, con pocas excepciones, los papas suelen aceptar las recomendaciones del panel.
Como resultado, la Congregación para los Obispos es ampliamente considerada como una de las dos o tres secciones más influyentes en el Vaticano, y en general si se nombra a alguien como miembro es una señal de que tienen el favor del Papa.


Respecto a McElroy: Francisco envía a un obispo pro "justicia social" a San Diego

CRUX

Robert W. McElroy, obispo auxiliar de San Francisco y un líder en el ala de la justicia social de la Iglesia Católica, fue nombrado jefe de la Diócesis de San Diego. Crux informó el movimiento lunes, y se confirmó por la mañana Vaticano el martes. Él se instalará 15 de abril de 2015.

McElroy, de 61 años, ha escrito mucho acerca de la misión de justicia social de la Iglesia, la promoción del compromiso con la sociedad católica que coloca a las cuestiones de derechos económicos y humanos a la par con el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

"Estamos llamados a ver los temas del aborto y la pobreza, el matrimonio y derechos de los inmigrantes, la eutanasia y la guerra, la libertad religiosa y la justicia restaurativa, no como alternativas a menudo rodeadas de un marco partidario de la competencia, sino como un continuo complemento de la vida y la dignidad" , escribió en la revista America en octubre de 2013.

El nombramiento de McElroy de San Diego es la última señal de que Francisco tiene la intención de dejar su huella en la Iglesia en América.

Hablando el mes pasado en San Francisco, McElroy elogió lo que llamó el énfasis del Papa en la misericordia, y dijo que la iglesia debe gravitar hacia las respuestas pastorales de los creyentes.





“Sentenciar es un pecado capital para la religión", dijo, de acuerdo con el National Catholic Reporter. "Es fácil para la iglesia perderse en las reglas, pero la teología pastoral triunfa sobre las reglas." Añadió que él está a favor de permitir la comunión a los católicos que se divorciaron y se volvieron a casar, una posición que alió a McElroy con los obispos que intentaron eliminar esta prohibición en el pasado Sínodo de la familia en Roma.

También ha hecho de la desigualdad económica uno de sus temas punteros, alabando el énfasis del Papa sobre la pobreza. McElroy dijo a Crux el verano pasado que los laicos católicos tienen una responsabilidad especial para luchar contra la desigualdad. (Como se ve, estas ideas ya las tenía antes del soborno de Soros)

"Creo que las declaraciones de Francisco sobre el reto de la pobreza mundial y las cuestiones de la desigualdad proporcionan una oportunidad única para la comunidad católica para profundizar en los recursos institucionalizados de los laicos", dijo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

El misterioso vínculo de Soros, Francisco y el ecologismo



LifeSiteNews

La fiscal Elizabeth Yore, que sirvió en la Delegación del Heartland Institute y que viajó al Vaticano en abril de 2015 para instar a Francisco a volver a examinar su confianza en los defensores (de la Naciones Unidas) del control de población, que promovían el cambio climático, habló a LifeSiteNews sobre la iniciativa de Soros. "Los católicos sirven como un bloque de votantes enorme e influyente en las elecciones de EE.UU.", dijo. Soros, dijo, está "usando a la cabeza de la Iglesia Católica para influir en este bloque de votantes clave", con el "púlpito del papado" para asegurar la elección de Hillary Clinton.


Yore señaló que “ésta no es la primera vez que la impía alianza de Soros y el Vaticano ha colaborado con éxito en un proyecto político." En 2015, recordó, "los operativos de Soros, incrustados en el Vaticano, dirigieron la Agenda Ambiental de Francisco ', mediante la entrega (de Francisco) a Soros y a la ONU, de una exhortación apostólica sobre el Cambio climático, y un preciado respaldo papal a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas además de la bendición apostólica del Papa al Tratado climático de París ".

Análisis del falso papado de Francisco



Análisis del papado de Francisco

Casi después de 3 años ejerciendo como vicario de Cristo ya se puede decir, con objetividad, cuáles son las prioridades de este papa que, nada más ser aclamado, dijo una frase extraña y elocuente a los cardenales electores: “Que Dios les perdone lo que han hecho”, evidenciando que Dios no había participado en esta elección y era fruto de un pacto cardenalicio como posteriormente reafirmó el Card Danneels, pues en su autobiografía explicó que él formaba parte de una autodenominada mafia de cardenales cuyo fin fue derrocar a Benedicto y posicionar a su candidato, Bergoglio, mediante pactos pre cónclave que habían sido terminantemente prohibidos por JP II bajo pena de excomunión, y es por eso que Francisco no habría sido elegido válidamente. 

Algunos días después sorprendió con la frase: “Cómo quisiera una Iglesia pobre para los pobres”, ejecutando su primera discriminación por clase social en perjuicio de todos los católicos de clase media o alta. 

Se han sucedido innumerables encuentros en los que ha brillado por su ausencia el deseo de convertir a Cristo a los alejados, incluso diciendo que el proselitismo, especialmente dirigido a los judíos era una solemne tontería. Pero lo más grave no ha sido el permitir el uso, en pro de la Madre Tierra, de algo sagrado como lo es la Basílica de san Pedro para fines profanos (profanación) en el espectáculo Fiat Lux, ni sus citas antimagisteriales como: “Dios no es un Dios católico”, "los ateos se salvan", "todos nos encontraremos en el Cielo", o haber comparado la evangelización con la salvaje yihad islámica, o hablado en favor de la peligrosa inmigración musulmana, comparando la violencia católica con la islámica. 

Lo más grave es la desmantelación sistemática de la moral sexual católica sobre los anticonceptivos (los permitió después de los casos de Zica, cuestión que fue posteriormente reafirmada por Lombardi), la promoción en la JMJ de Cracovia de un manual de educación sexual con imágenes abiertamente sexuales y con links a películas con sexo explícito para su discusión, el imperdonable acoso y derribo del Mandamiento de Dios respecto al adulterio y el divorcio, y peor todavía, empujar al pecado grave de sacrilegio por la Comunión Eucarística indigna en encuentros con luteranos o adúlteros y fornicarios en su exhortación Amoris Laetitia, lo que le ha traído, ya desde el comienzo del sínodo de la familia, la protesta de cardenales, obispos, periodistas  y miembros de asociaciones católicas pro vida, profesores universitarios y laicos corrientes... produciendo un cisma en la sombra.

En 2016 se ha acentuado la incoherencia bergogliana con los siguientes hechos: 

Francisco no va a asistir al Congreso Eucarístico del 19 de septiembre, es decir al acto que tiene como finalidad y tema lo más vital que posee la Iglesia, al mismo Dios en el Sacramento de la Eucaristía, centro y raíz de la vida cristiana, pero si bien no lo considera suficientemente importante como para agendarlo, sí que, en cambio, asistirá al Congreso Mundial de Cardiología el 31 de agosto (?). 

También, por 2º año consecutivo, ha abolido en el Vaticano la misa solemne con motivo de una de las fiestas marianas por excelencia: la Asunción. Tampoco figura ninguna celebración prevista para el 99 aniversario de las apariciones más decisivas de la Virgen en la historia (Fatima). Pero si asistirá a la oración para el "cuidado de la creación" el 1 de septiembre o al encuentro ecuménico en Asís especialmente dedicado a los musulmanes. Como broche de oro, el 30 de octubre viajará a Suecia para celebrar el mayor descalabro de la fe católica que devastó y dividió a Europa y no sólo religiosamente, a manos de Lutero el  reformador", que aniquiló el dogma católico en millones de almas, y que, ahora, no hace sino suscitar simpatías y alabanzas en el entorno bergogliano.  


A Francisco se le conoce tanto por sus palabras como por sus hechos. Lástima que la mayor parte de los católicos permanezca en la ceguera, y sólo por una causa, por no intranquilizar su conciencia, por no enfrentarse a una verdad demasiado dura: que el que está sentado en la silla de Pedro es un impostor que no sirve a la causa de Cristo sino a la de la masonería eclesiástica.

Bergoglio, inductor de: controversias, interpretaciones opuestas, polarizaciones, perplejidad de fieles y sacerdotes, incertidumbres en las conferencias episcopales”.


23 agosto, 2016 
Son los cuatro postulados en los que inspira continuamente su gobierno de la Iglesia, el primero de los cuales dice que “el tiempo es superior al espacio”. El problema es que no se sostienen. Un culto monje benedictino explica por qué
por Sandro Magister
ROMA, 23 de agosto de 2016 – Que “Amoris laetitia” no ha resuelto “todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales” respecto a la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar está a la vista de todos. Más aún, las ha reavivado más que nunca.
Pero esto es precisamente lo que Francisco quería, de acuerdo con lo que él mismo ha escrito, al comienzo de la exhortación post-sinodal:
“Recordando que ‘el tiempo es superior al espacio’, quiero reafirmar que no todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones magisteriales”.
Más adelante, en la misma exhortación, Francisco tradujo de este modo esa aseveración suya: “Se trata de generar procesos más que dominar espacios”.
Con esto ha remitido por enésima vez a lo que es un baluarte de su pensamiento: al primero de los cuatro postulados que funcionan como brújula, enumerados por él en el documento programático de su pontificado, la exhortación apostólica “Evangelii gaudium”.
Es el postulado que justamente dice que el tiempo es superior al espacio, mientras que los otros tres son: la unidad que prevalece sobre el conflicto, la realidad que es más importante que la idea, el todo que es superior a la parte.
Durante toda su vida Jorge Mario Bergoglio se ha aferrado a estos cuatro pensamientos-guía y sobre todo al primero:
Y en su magisterio como Papa sigue inspirándose en ellos. Sin esforzarse jamás en explicar su razonabilidad – que para un ojo experto aparece inmediatamente muy frágil – sino más bien insistiendo cada vez en su finalidad práctica, que es principalmente la de “generar procesos”.
No sorprende entonces que esos postulados sean objeto de un análisis crítico, incluso porque no derivan en absoluto de la revelación divina ni tienen ningún fundamento en las Sagradas Escrituras, sino que son un simple producto de una mente humana, pero que el papa Francisco eleva audazmente a principios motores de la vida de la Iglesia.
Un primer análisis crítico profundo, de tipo filosófico, de los cuatro postulados bergoglianos, ha sido formulado en la primavera pasada por el padre Giovanni Scalese, de 61 años de edad, barnabita, desde el 2014 jefe de la misión “sui iuris” de Afganistán, único puesto avanzado de la Iglesia Católica en ese país, y anteriormente docente de filosofía y rector del Colegio alla Querce, de Florencia:
Pero ahora hay aquí un segundo análisis no menos agudo, esta vez por obra del padre Giulio Meiattini, de la Orden de San Benito, monje de la Abadía, en Noci, y docente en la Facultad de Teología, de Puglia, y en el Pontificio Ateneo San Anselmo, de Roma.
El texto íntegro del análisis, claro y bien escrito, está en esta otra página web:
En ese análisis, el padre Meiattini pone al descubierto ante todo la inconsistencia del postulado “el tiempo es superior al espacio”, no sólo desde el punto de vista filosófico sino también lingüístico, al ser el espacio entendido sistemáticamente como “espacio de poder”.
Y luego ataca de lleno la finalidad a la que el Papa remite su postulado: la de “generar procesos”, poniendo en evidencia las contradicciones, incluidas las inherentes a “Amoris laetitia”.
Que evidentemente ha comenzado “procesos”: “debates, controversias, interpretaciones diametralmente opuestas, polarizaciones, perplejidad de fieles y sacerdotes, incertidumbres en las conferencias episcopales”.
Pero “nadie puede decir por ahora que se trate de procesos virtuosos”.
A continuación reproducimos un extracto de esta parte segunda y conclusiva del análisis.
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“Nadie puede decir por ahora que se trate de procesos virtuosos”
por Giulio Meiattini OSB
Existe la impresión que la afirmación de la superioridad del tiempo sobre el espacio obedece a un interés: el de generar procesos. […] Pero a pesar de apreciar el estímulo del papa Francisco, ¿es realmente tan vital hoy generar procesos, como para convertirse en una prioridad? ¿Apuntar ciertamente a este objetivo y reclamarlo en forma imperativa es aquello de lo cual tienen más necesidad el hombre o la sociedad actuales, en especial los católicos? ¿Es esto lo que sirve mayormente en esta coyuntura global de la vida de la Iglesia?
Respecto a esto me es lícito expresar una fuerte duda. Hoy en día ya está en marcha un grandísimo número de procesos, además directamente abrumadores y de proporciones frecuentemente gigantescas. La tan citada “liquidez” de nuestra sociedad y de nuestras culturas, las migraciones desde el sur al norte del mundo, el desplazamiento de los equilibrios geopolíticos, los cambios de los valores y las transformaciones aportadas por la técnica en la esfera de la ética, justifican plenamente la feliz expresión del mismo pontífice: “No estamos viviendo una época de cambios, sino un cambio de época”.
Los cambios están en marcha, con un gran alcance y extendidos por todo el planeta. […] Tanto que me parece que se puede decir que el problema principal del hombre es el del inmovilismo, en cuanto no se tienen hoy marcadores y medidores de los procesos en curso. Los movimientos en curso son altamente autorreferenciales, es decir, no tienen efectos externos relativamente estables que de alguna manera los puedan medir u orientar. No tienen una finalidad o un sentido. […]. Si todo se mueve, y si el “cambio” como fin en sí mismo parece ser lo único que permanece, todo resulta equivalente. […] La misma palabra “proceso” que el Papa usa parece así tan neutra que de por sí cualquier cambio es definible como proceso. También el deterioro es un proceso. Pero si lo importante es procesualizar y cambiar, y no se dice el dónde y el cómo al que debe llevar el proceso-cambio ni su por qué, entonces todo se equipara en la multiplicación de los cambios. […]
Mi opinión es que hoy, por parte de la Iglesia, la frase que se esperaría no es la de generar procesos. Tal como he dicho, éstos ya están en marcha y en forma desproporcionada, tanto en sentido positivo como negativo, y no nos esperan a nosotros los cristianos para continuar su curso o para autoalimentarse.
Los procesos generados en los tiempos de la caída del imperio romano y de las invasiones de los nuevos pueblos euroasiáticos no fueron generados por el cristianismo, pero éste supo hacerlos menos devastadores y supo canalizarlos gradualmente gracias a una visión orientada del mundo.
Pero hoy se esperaría que en la labilidad y provisoriedad de las configuraciones sociales y culturales, económicas, políticas y éticas se ofrecieran criterios de valoración y discernimiento, de referencias, de topografías que sirvieran para comprender aproximadamente dónde estamos y hacia dónde quizás avanzamos. En síntesis, se esperaría contar con brújulas y mapas para orientar a los fieles y a los hombres de nuestro tiempo.
La humanidad actual, sobre todo en los países referenciados en la cultura occidental y bajo su influencia, no sufre de estancamiento, sino de desorientación a causa de una excesiva movilidad. Se trata de guiar y gobernar en cuanto es posible las energías ya en movimiento, para que no confluyan en un peligroso caos, sino que se conviertan en constructivas de nuevas disposiciones que puedan ser vividas. También los grandes lobbies de poder, no por casualidad, se sirven de la estrategia de la desestabilización – generando procesos, ¡mira un poco! – para obtener determinadas reacciones favorables a ellos. Generar procesos no es inocente por principio, hacerlo puede también interesarle al poder respecto al cual el Papa justamente nos pone en guardia. […].
La conclusión a la que llego personalmente es que habría que esperar un lenguaje más depurado y una mayor lucidez de pensamiento por parte de los pronunciamientos magisteriales, para bien de todos, desde el momento que un ejercicio correcto de la razón es un buen servicio, no sólo para la teología y la vida de la Iglesia, sino también para una comunicación virtuosa con el mundo de la cultura. Porque más que una mayor importancia de la realidad sobre la idea, habría que recordar que la idea forma parte de la realidad, al ser el pensamiento un modo de ser y el “medium” a través del cual el ser es cognoscible para nosotros y se torna “verum”.
No cuidar la idea y el proceso de ideación (¡también ella es un proceso!), es decir, el pensamiento, correría el riesgo de enajenarnos del ser que está presente en la idea. La imprecisión en el uso de los conceptos y en el ejercicio del pensamiento no permite alcanzar comprensión, sino equívocos y confusión. La Constitución conciliar “Dei Verbum”, expresión de una rica teología de la historia de la salvación y en plena conformidad con la naturaleza sacramental de la Iglesia, nos recuerda la inseparabilidad de los gestos y de las palabras, de los hechos y del lenguaje. No existe una superioridad de los gestos sobre las palabras ni viceversa.
Me preocupa constatar que del principio-postulado aquí examinado se hace un uso enigmático también en el contexto de un documento como “Amoris laetitia”:
“Recordando que el tiempo es superior al espacio, quiero reafirmar que no todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones magisteriales” (n. 3).
Me pregunto: ¿qué nexo hay entre el principio recordado y la consecuencia tratada? ¿Quizás se intenta decir que los pronunciamientos del magisterio (¿también de “Amoris laetitia”?) son un síntoma de fijación inmovilizadora o de conservación de “espacios de poder”? Lo que está implícito en esta afirmación sinceramente se me escapa.
En todo caso podemos decir que, en nombre de este principio, el efecto que se dio, a continuación de la exhortación post-sinodal sobre la familia, es el de haber generado una serie de “procesos”: debates, controversias, interpretaciones diametralmente opuestas, polarizaciones, perplejidad de fieles y sacerdotes, incertidumbres en las Conferencias Episcopales.
Nadie puede decir ahora que se trata de procesos virtuosos. Personalmente me atrevo a decir que quizás esto no es lo que el tema de la familia hoy necesita mayormente.
¿Por qué después de dos sínodos, ni siquiera se ha gastado una página en esta exhortación sobre la preparación y formación del matrimonio cristiano? Se dice que la “relatio finalis” del segundo sínodo le ha dedicado una atención significativa, aunque me parece que todavía no del todo suficiente. ¿Estamos justamente seguros que hoy se dan los sacramentos a los “cristianos”?
Estoy convencido que el verdadero proceso que la Iglesia necesita comenzar en forma urgente es el de generar la fe y la vida cristiana de los auténticos creyentes a través del Bautismo y de la Iniciación Cristiana. Luego viene el resto, incluso el matrimonio, también la construcción de la paz social y del bien común.
¿Pero hay todavía alguno que piensa en serio en el Bautismo y en el catecumenado? El bautismo no es un postulado, ni tampoco una idea abstracta. Bautizar y hacer discípulos a los pueblos es el corazón de la misión de la Iglesia, es el mandato de Jesús.
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Traducción en español de José Arturo Quarracino, Temperley, Buenos Aires, Argentina.
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Soros sobornó a los obispos durante la visita del Papa a EEUU


RLVL/Almudena Martínez-Bordiú
24 agosto, 2016 
La filtración del informe sobre las actividades de George Soros ha sacado a la luz los oscuros intereses del magnate: financiar la inmigración ilegal, influir en elecciones, apoyar el separatismo catalán…y, ahora, tratar de manipular a la jerarquía católica.
Los correos filtrados a través de Wikileaks revelan que el multimillonario George Soros –uno de los mayores inversores en la campaña presidencial de Hillary Clinton- pagó 650.000 dólares para influenciar a los obispos durante la visita del Papa Francisco a EEUU en 2015. ¿Su objetivo? Cambiar los paradigmas nacionales y las prioridades durante el periodo previo a la campaña presidencial de 2016. (Ver el 4º concepto de la lista empezando por el final y también que el grupo de violencia racial Black Lives Matter, cuenta con la financiación de Soros)soros 1
Según informa LifeSiteNews -basándose en los correos filtrados- los fondos fueron asignados en abril de 2015 y en el informe sobre la efectividad de los mismos se establece que la inversión logró “comprar a cada obispo de forma individual para incrementar la voz pública de los mensajes de apoyo económico y justicia racial con el fin de crear una crítica general de los obispos que están alineados con el Papa”.
Dichos fondos se entregaron a dos entidades estadounidenses que desde hace años trabajan en un proyecto para cambiar las prioridades de la Iglesia Católica en Estados Unidos. Estas entidades fueron; PICO, una organización comunitaria basada en la fe de la vida pública y “Faith in PublicLife (FPL), un grupo progresista que trabaja junto los medios de comunicación para promover la causa de “justicia social” de la izquierda. Las filtraciones dejan al descubierto al magnate, quien ha financiado al sector de la izquierda en todas las partes del mundo y luchado para terminar con las leyes pro-vida. 
Señala directamente al cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga
El informe filtrado, realizado por la sociedad de Soros en Nueva York, revela que en la etapa de planificación de la iniciativa para alterar el desarrollo de la visita del Papa a EEUU se pretendía alcanzar los objetivos a través de los principales asesores del Papa, como es el ejemplo de Oscar Rodríguez Maradiaga, cuyo nombre se especifica en el documento.
“Apoyaremos las actividades de la organización PICO para lograr que el Papa centre su discurso en temas de economía y justicia racial, haciendo uso de la influencia del cardenal Rodríguez, asesor del Papa, además de enviar una delegación para visitar el Vaticano en primavera o verano”, relata el informe.
Cabe destacar que, según informa LifeSiteNews, el cardenal Rodríguez Maradiaga respaldó el trabajo de la entidad PICO en un vídeo durante una visita de sus representantes a la diócesis del cardenal en el año 2013. “Quiero apoyar todos los esfuerzos que están haciendo para promover comunidades de fe”, dice el cardenal. “Por favor, sigan ayudando a PICO”, concluye.

Soros logró sus objetivos
Un post-informe, creado el 9 de febrero de 2016 destinado a evaluar los resultados de la inversión del multimillonario, destaca la “efectividad de la operación” del grupo Soros. Para dicha afirmación, se basan en las declaraciones de algunos obispos en contra de aquellos candidatos presidenciales que están utilizando el “discurso del miedo”, como es el ejemplo de Trump.
“El impacto de este ejercicio se puede ver en los discursos de varios líderes religiosos  denunciando a algunos candidatos presidenciales por utilizar el discurso del miedo”, reza el documento. Asimismo, el informe subraya que la financiación ha logrado contrarrestar “la retórica anti-gay” en los medios de comunicación. La  eficacia de la campaña de los medios de comunicación se puede ver en la capacidad del equipo para reaccionar y contrarrestar la retórica antigay siguiendo la historia de Kim Davis ( que fue encarcelada por desafiar una orden judicial federal para emitir licencias de matrimonio a parejas homosexuales, y que tuvo una entrevista con Francisco), "dice el informe.

La fiscal Elisabeth Yore, que fue miembro de la Delegación “Heartland Institute” y que viajó al Vaticano para instar al Papa Francisco a que estudiara con más detalle su relación con los miembros de las Naciones Unidas que promueven el cambio climático, afirmó, en unas declaraciones a LifeSiteNews, que Soros “está utilizando a la cabeza de la Iglesia Católica para influir en los votantes y asegurar la victoria de Hillary Clinton”.

En cuanto al objetivo de Soros de cambiar las prioridades de la Iglesia Católica, son principalmente dos los obispos de Estados Unidos que han obedecido sus órdenes. Se trata del arzobispo de Chicago Blase Cupich y Robert McElroy, el obispo de San Diego, que creó una gran polémica en la Conferencia de Obispos de Estados Unidos por su intento de cambiar un documento que mostraba instrucciones de cómo debían votar los católicos. El obispo denunció que el documento no estaba “en sintonía” con las prioridades del Papa Francisco y que se ponía demasiado énfasis en el aborto y la eutanasia y no lo suficiente en la pobreza y el medio ambiente.
Como conclusión, el grupo Soros destaca el éxito de su operación durante la visita del Papa al país americano, por lo que ven posible, gracias a los sobornos del magnate, cambiar las prioridades de la Iglesia Católica en un futuro no tan lejano.